miércoles, 3 de marzo de 2010

Rayos de purpurina.

Todos pensáis que soy feliz, sin ni si quiera preguntarlo, estoy cansado de esto, de que todo vaya mal. Lo primero que se me pasa por la cabeza cada mañana al tocar el suelo es lo lamentable que puedo llegar a ser, tan ruin, orgulloso y egocéntrico. Si lo sé, cuando ese día té hablé sabia que todo saldría mal, que nada estaba a mi favor, pero era divertido sentir escalofríos en mi piel, ver como los ojos se humedecían por segundos y como mis sentimientos se confundían día tras día... Cuanto más arriesgaba, más me gustaba estar a tu lado... Hasta que me di cuenta que mi piel se erizaba cuando te decía te quiero, que habían pasado los meses y que sin darme cuenta... Te habías convertido en la droga que me ayudaba a seguir adelante. Creo que aveces el tiempo pasa sin darme cuenta, que me paso días mirando la pantalla esa foto... Que no distingo entre el bien y el mal, por que desde mi punto de vista todo lo que hago por ti es bueno... Creía que no era capaz de querer a nadie aparte de las cinco personas que en instantes me hacen reír, pero tu has conseguido mucho más que todo eso, has conseguido que me siente algo, alguien al que quieres. Prefiero seguir con mi vida, seguir con mis drogas y mis ligues pero quitando dos cosas, no tendré a mi mejor droga, ni a la mejor chica, pero tendré extraños recuerdos y sensaciones que no logro comprender. Quiero apagar las colillas en mis brazos para sentir el dolor que me causaste, quiero... te quiero a ti.

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