miércoles, 3 de marzo de 2010

Se llamaba Petter.

Uno una mañana se levanta pensando, recordando los momentos pasados, lamentándose por los errores cometidos... Ve como las oportunidades pasan antes sus pupilas sin saber como reaccionar ante ellas, sin poder predecir nada, todo es tan espontaneo que uno llega a perder la cabeza por una simple tontería. Uno nunca piensa que antes de acostarse va a oír las palabras que más pueden marcar a una persona. Me he pasado horas en una silla, sin decir palabra, solo escuchando los relatos de la vida de un hombre, un hombre listo, peculiar en sus costumbres. De todo eso he sacado dos cosas, la primera es que ahora el mundo es un pueblo, que vaya donde vaya, me esconda donde me esconda siempre va haber alguien que me reconozca, que puedo pasar una mañana en casa y por la noche estar con otra gente y en otro mundo y que siempre uno puede volver a empezar... Y luego me di cuenta de lo que la gente siente, uno no sabe si lo sientes realmente o es una ilusión causada por el paso de tiempo, a lo mejor solo quieren simples monedas de oro... No se si dentro de un tiempo voy a seguir aquí o en una isla remota, si estaré en tu cabeza o metido dentro de uno de mis sueños, solo se que todo cambia a partir de hoy, que la fría lógica no lo es todo y que para poder estar cerca de ti tendré que dejar atrás parte de mi, de mis principios y intentar no ser el egocéntrico chico al que estáis acostumbrados, romper rumores para empezar y demostrar que todo lo que soy, todo lo que se... Ahora no sirve de nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario