miércoles, 3 de marzo de 2010

Sonrisa espontanea.

Esa es mi desgracia, no poder parar de preguntar, no poder parar de leer, no poder parar de saber... la curiosidad es una droga que me destroza por dentro, y toda la información corroe mi cerebro. Aveces uno necesita sorpresas, conseguir sacar una sonrisa espontanea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario